La hidratación y la nutrición son pilares esenciales para mantener un cabello sano, brillante y manejable. En este contexto, los aceites capilares desempeñan un papel fundamental: son ricos en ácidos grasos, vitaminas y antioxidantes que cuidan el cabello en profundidad, restaurando la capa lipídica y protegiéndolo de las agresiones externas.
¿Por qué utilizar aceites en tu rutina de cuidado del cabello?
Retención de humedad: Crean una barrera que evita la pérdida de agua, manteniendo el cabello hidratado por más tiempo.
Reposición de lípidos: esencial para cabello seco, encrespado o poroso.
Brillo inmediato: Realzan la luminosidad natural del cabello.
Reducción del frizz: Suavizan la superficie del cabello, controlando el frizz.
Mayor elasticidad: Un cabello más nutrido gana flexibilidad y resistencia a la rotura.
Cómo utilizar aceites capilares para mejorar los resultados
Acondicionamiento profundo: aplicar el aceite sobre el cabello seco y dejar actuar durante unas horas antes de lavarlo.
Mezclar con mascarillas: Añadir unas gotas a una mascarilla de tratamiento mejora la nutrición.
Acabado: Aplicar pequeñas cantidades sobre el cabello húmedo o seco para sellar las cutículas y proteger de las agresiones externas.
Aceite capilar: nutrición y protección de alto rendimiento
Hemos desarrollado un aceite capilar diseñado para ofrecer resultados inmediatos con ligereza y sofisticación:
Sérum Reparador: Con aceites nobles en su composición, combate la sequedad, mejora la elasticidad y aporta un brillo intenso. Puede usarse para dar acabado, hidratar o reforzar tratamientos con mascarillas.
Su textura ligera garantiza un tacto sedoso sin apelmazar el cabello, haciéndolo ideal para todo tipo de cabello.
